Lo primero que me llamó la atención de este libro fue su portada, es de esos que, aunque no sepas de qué va sabes que quieres leerlo. Una buena portada, atractiva y sugerente hace mucho por que un libro destaque sobre los demás, y a veces, es decisiva a la hora de comprarlo. Con esta me pasó eso, sólo ver la Torre Eiffel al fondo ya hace que mi atención se centre en ella. Y si además te lo venden como un libro que "te hará feliz" o "el libro que está enamorando a Europa" qué mas puedes pedir.
Bueno, pues yo pediría un poco más. Os explico...
Ficha técnica
Título: La sonrisa de las mujeres
Autor: Nicolas Barreau
Editorial: Espasa
Formato: 15 x 23 cm.
Encuadernación: Rústica con solapas
PVP: 19,90 €
Lanzamiento: 10/01/2012
ISBN: 978-84-670-3713-5
Número de páginas: 272
Género: Narrativa
ISBN: 978-84-670-3713-5
Número de páginas: 272
Género: Narrativa
Sinopsis
Para Aurélie Bredin, una joven y atractiva cocinera, las casualidades no existen, está segura de ello. Regenta, desde hace algún tiempo, el restaurante de la familia, Le Temps des Cerises, un pequeño local con manteles de cuadraditos blancos y rojos en la calle Princesse, a dos pasos del Boulevard Saint-Germain. En ese restaurante, el padre de Aurélie conquistó el corazón de su futura mujer gracias a su famoso menu d'amour.
Y es allí, siempre rodeada del perfume del chocolate y la canela, donde Aurélie ha crecido y ha encontrado consuelo en los momentos difíciles.
Pero ahora, después de un desengaño amoroso, ni siquiera su incurable optimismo y la acogedora calidez de la cocina de su infancia consiguen consolarla.
Una tarde, más triste que nunca, Aurélie se refugia en una librería. Allí encuentra casualmente una novela titulada La sonrisa de las mujeres. Intrigada, comienza a leerla y descubre un pasaje del libro en el que aparece ella misma y su restaurante. Sorprendida por este regalo inesperado, decide contactar con el autor para darle las gracias. Pero la tarea es todo menos fácil. Cada intento de conocer al escritor —un misterioso y esquivo inglés— es torpedeado por André, el editor que ha publicado la novela. Aurélie no desfallece y cuando finalmente lo consigue, el encuentro será muy distinto de lo que se esperaba. Más romántico y nada casual.
Leyendo este libro no puedes evitar imaginarte una comedia romántica de esas a las que la industria del cine nos tiene acostumbrados del estilo chico conoce a chica, chico miente a chica para conseguirla, chico se mete en un lío del que debe intentar salir sin perder a chica. ¿Os suena el argumento no?. Hay miles de ejemplos a lo largo de la historia del cine, incluso creo que ya están preparando la adaptación de la novela a la gran pantalla y no me extraña, Hollywood huele las buenas oportunidades a kilómetros.
Con este sencillo argumento el reto es hacer algo que sorprenda. Las historias de amor gustan a muchos lectores pero hay tantas que tienes que hacer que la que vas a contar sea especial. Como un buen cocinero, profesión que ejerce Aurélie, el escritor debe combinar los ingredientes sacando el máximo partido de ellos para que el plato salga a pedir de boca. Aunque se parta de unos elementos ya conocidos por el lector: chica abandonada, chico negado al amor, enamoramiento, malos entendidos que enredan la historia, la típica amiga de la protagonista que le da consejos... el reto es combinarlos de manera original y sacar lo mejor de cada uno para que el todo salga para chuparse los dedos. Y yo no diría que haya cumplido con este objetivo pero el resultado ha sido bastante digno.
La sonrisa de las mujeres ha resultado ser una comedia ligera, fresca y bonita, de esas que a cualquier chica (seamos sinceras) nos gustaría protagonizar. Logra engancharte y que quieras saber de qué manera el protagonista deshará el entuerto.
Si todo ello, además, lo aderezamos con unos toques de comida francesa (el autor nos da al final las recetas se su menu d´amour) y contamos el encanto que nos añade contar con París, ciudad del amor, como marco donde tiene lugar el romance, el éxito está prácticamente asegurado.
La sonrisa de las mujeres ha resultado ser una comedia ligera, fresca y bonita, de esas que a cualquier chica (seamos sinceras) nos gustaría protagonizar. Logra engancharte y que quieras saber de qué manera el protagonista deshará el entuerto.
Si todo ello, además, lo aderezamos con unos toques de comida francesa (el autor nos da al final las recetas se su menu d´amour) y contamos el encanto que nos añade contar con París, ciudad del amor, como marco donde tiene lugar el romance, el éxito está prácticamente asegurado.
Pero lo que más me ha gustado de este libro no ha sido la historia de amor , que me parece una más entre tantas, ni ese punto de partida tan prometedor en el que Aurélie se reconoce como la protagonista de un libro escrito por un misterioso autor inglés. Lo que más me ha gustado ha sido, sin duda alguna, que gracias a sus páginas he vuelto a pasear por la ladera del Sena, por el barrio de Sant-Germain-des-Près, por la Ile Saint Louis y sus pequeños cafés y librerías. He visitado la Torre Eiffel y los escaparates decorados con motivos navideños del Boulevard Saint Germain. He ido de compras a las Galerias Lafayette y he visitado la última morada de artistas como Wilde, Delacroix, Chopin, Molière, Balzac, o Morrison en el cementerio Pere Lachaise. Tantos sitios y recuerdos maravillosos que su lectura se me ha hecho muy amena y evocadora.
El problema para que el libro no me termine de convencer reside en que la historia es totalmente predecible. Aunque hay giros que te sorprenden y es muy entretenida, siempre eres consciente de cuál va a ser el final y eso, al menos en mi caso, le quita aliciente al libro. Además, se centra mucho en los dos personajes principales y he echado en falta que profundizara más en personajes secundarios que hubieran dado más de si, como Jacquie, el jefe de cocina de Aurélie, que es un viejo cascarrabias con un corazón enorme, Bernardette, amiga de la protagonista, una especie de super woman moderna que siempre tiene soluciones para todo, o la madre de André y la señora Dinsmore, que apenas salen y que son personajes que reclamaban más páginas y le hubieran dado un poco más de sustancia a la historia.
En fin, nada nuevo bajo el sol. Una lectura amena para las tardes calurosas de este verano. Por cierto, si decidís leerla os aviso que hay un spoiler del final de La elegancia del erizo, así que si no lo habéis leído, y pensáis hacerlo, que sea antes de leer La sonrisa de las mujeres.
En fin, nada nuevo bajo el sol. Una lectura amena para las tardes calurosas de este verano. Por cierto, si decidís leerla os aviso que hay un spoiler del final de La elegancia del erizo, así que si no lo habéis leído, y pensáis hacerlo, que sea antes de leer La sonrisa de las mujeres.
Lo mejor: volver a París.
Lo peor: la predictibilidad.
Te gustará si: eres un romántico/a empedernido.
Ni se te ocurra si: odias saber cómo va a acabar el libro.
