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viernes, 20 de diciembre de 2013

'Legado en los huesos' de Dolores Redondo



Título: Legado en los huesos
Autor: Dolores Redondo
Editorial: Destino
Año edición: 2013
ISBN: 978-84-233-4745-2
Páginas: 560
 
 

Dice el refrán que segundas partes nunca fueron buenas, pero bien es verdad que los refranes no son verdades absolutas o universales y en ellos caben excepciones que "desmontan el chiringuito" (válgame la expresión). Dolores Redondo en Legado en los huesos ha conseguido superar las expectativas que tenía en esta continuación de El guardián invisible. Y lo ha hecho con una historia mucho más cohesionada, con una mayor profundización en la psique de los personajes y con una trama que invita más a la participación del que lee, evitando en mayor medida que en el libro anterior explicaciones no racionales y dando más protagonismo a los crímenes y investigación policial.

El brazo aparecía amputado desde el codo con un corte recto y sin titubeos, y la ausencia
de sangre permitía apreciar la redondez del hueso y el tejido seco a su alrededor.
Un tenso escalofrío recorrió el cuerpo de Amaia, fue un segundo durante el que todo
 el frío del universo se concentró en su espina dorsal, sacudiéndola
como una descarga eléctrica que le hizo retroceder espantada.

En esta ocasión el punto de partida de la novela se sitúa en el juicio a Jasón Medina, personaje que ya conocimos en El guardián invisible. Durante el proceso tiene lugar el aparente suicido del acusado, quien portaba una nota dirigida a la inspectora Salazar con una palabra por único mensaje. Tarttalo. Pronto Amaia sospechará que nada es lo que parece. Y es que esta nueva referencia mitológica dirigida precisamente a ella no puede ser casual. Como ya sucediera en El guardián invisible con el basajaun o la  diosa Mari en esta ocasión también aparecen personajes mitológicos de la zona del Batzán. El tartalo, según la mitología vasca, es un perverso y agresivo gigante de un sólo ojo que se alimenta de ovejas o carne humana y que controla a sus presas a través de un anillo y que por su significación llevará a Amaia a indagar lo que aparentemente es un claro caso de suicidio.
 
En principio de la novela no se anda con rodeos. Desde el primer momento la autora vuelve a meternos en faena, a sumergirnos en el trabajo policial, en la búsqueda de indicios, de pruebas, de sospechosos. Y esta vez Amaia no lo va a tener nada fácil porque muchas veces se guiará por su propio instinto, abriendo incluso casos que ya estaban cerrados por parte de las autoridades competentes. Vuelve a haber en esta ocasión dos investigaciones paralelas que tendrán mucho que ver entre sí aunque en un primer momento no lo parezca. Muchos serán los sospechosos y pocas las pistas que ayuden a esclarecer el caso. Una trama encajada perfectamente por la autora en la que nadie está libre de sospecha. La Iglesia, el Opus Dei, un psiquiatra desquiciado, maltratadores de mujeres e incluso un bloguero fascinado por el tema de los agotes son algunos de los hilos de donde Amaia deberá tirar para desenmarañar la madeja de estos crímenes atroces con tintes de venganza personal contra ella.
 
En lo personal, el personaje de Amaia tiene que lidiar con una suegra un tanto entrometida, armonizar sus horarios con los de los deberes de la maternidad, sobreponerse casi a una insubordinación en el trabajo o resolver si quiere entrar en el peligroso juego de la seducción. Como veis, va a estar muy ocupada nuestra protagonista. Pero, sobre todo, a Amaia le perseguirán de nuevo su pasado y sus miedos, un pasado del que ignora algunos pasajes y que supondrán un descubrimiento que hará que su entereza amenace con resquebrajarse. Porque el punto hasta donde puede llegar la maldad de la madre de Amaia aún puede sorprendernos.

Desde que era muy pequeña, había sabido que había algo que no iba del todo
bien en la cabeza de Rosario, del mismo modo que sabía que su madre lo controlaba
lo suficiente como para mantener la distancia con aquella tierra de nadie que las separaba
y que únicamente rebasaba durante la noche, cuando se inclinaba sobre su lecho,
tan loca como para amenazarla con comérsela, tan malvada como para disfrutar de su pánico,
tan cuerda como para hacerlo cuando nadie la veía.

Un argumento más sólido y una mayor profundización en la historia familiar de la protagonista son los aciertos de Dolores Redondo en esta gran segunda parte de la trilogía. Aún no entiendo el papel que juega Dupree en esta historia, pero espero que nos lo aclare en Ofrenda en la tormenta.



 
 
 
 

sábado, 23 de noviembre de 2013

Lectura conjunta Legado en los huesos #leemosjuntos




 




Como sabéis, una de mis últimas lecturas ha sido El guardián invisible, del que tenéis aquí la reseña. Pues bien, con motivo del lanzamiento de la segunda parte de la trilogía del Baztán, Legado en los huesos, Momentos de Silencio Compartido y Ediciones Destino nos proponen la lectura conjunta.

La lectura conjunta empezará el día 5 de diciembre y finalizará el 14 de ese mismo mes. A lo largo de estos 10 días compartiremos impresiones, ciber-risas y cualquier comentario que se nos pueda pasar por la cabeza. Para ello utilizaremos tanto Facebook como Twitter.

#LEEMOSJUNTOS #LEGADOENLOSHUESOS

En twitter utilizaremos como punto de encuentro los hashtag #leemosjuntos #legadoenloshuesos y para los que tengáis una capacidad de síntesis brutal también #trilogiabatzan o #mas#batzan.

Además todos los participantes tendremos que tener en nuestro blog como signo distintivo el banner de la lectura el cual podréis encontrar en Momentos de Silencio Compartido, o solicitarlo a norabosco@gmail.com

Como extra, aquellos que participemos en la lectura, tengamos el banner y además publiquemos la reseña entre el 15 y el 31 de diciembre, entraremos en el sorteo de un ejemplar en primicia de la tercera entrega, Ofrenda en la tormenta. ¿¿¿No os parece alucinante y genial??? Yo no me lo he pensado, participo encantada de esta iniciativa. Si queréis saber más, os dejo la entrada original de Momentos de silencio compartido.

jueves, 14 de noviembre de 2013

'El guardián invisible' de Dolores Redondo

Título: El guardián invisible
Autora: Dolores Redondo
Editorial: Destino
Año edición: 2013
ISBN: 978-84-233-4198-6
Páginas: 440
 


"En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás.

La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará de vuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte".
 
 
Dolores Redondo irrumpió hace unos meses en la literatura de nuestro país como un tsunami. Arrasando. Todo el mundo hablaba de este libro, muchas voces lo ensalzaban y alababan las cualidades literarias de la autora. Prodigio, contundente y brutalfascinante fueron alguno de los adjetivos con los que se calificó a la segunda novela de esta autora donostiarra. Imposible resistirse. Aunque mi tendencia a recelar cuando leo tantas alabanzas me hiciese tardar un poco en decidirme a leerla al final caí en la tentación. Me atraía la trama: la investigación policial llevada a cabo a raíz de la aparición de  varias niñas asesinadas en similares circunstancias, víctimas de lo que parece ser un macabro ritual. El hecho de que la protagonista fuese una mujer también tiene para mí su atractivo, acostumbrada a que por lo general en este tipo de novelas los protagonistas sean casi siempre hombres. Amaia Salazar es una mujer triunfadora, ha llegado a ser inspectora de policía, cosa que no gusta por igual a todos sus compañeros con quienes la relación a veces es tensa. Está felizmente casada con James, un hombre que la ama y que la comprende. Todo le va de maravilla salvo por dos cosas. Uno, desea ser madre pero invariablemente cada mes una mancha carmesí le recuerda que nuestros deseos no siempre se cumplen. Y dos, tiene que investigar unos crímenes en su pueblo natal, Elizondo, donde creyó dejar enterrados recuerdos dolorosos que saldrán a la luz al volver a ver a su familia.
 
Centrándonos en la investigación criminal, Dolores Redondo, nos detalla cada muerte, cada tortura y nos pone los vellos de punta al pensar el sufrimiento y el dolor que tuvieron que pasar las víctimas. Y nos hace partícipes de la investigación, que seguiremos paso a paso, recogiendo las pistas, analizando cada detalle y viendo las posibles vías para esclarecer el caso. Es una lectura que avanza muy ágil, que invita a seguir leyendo y que se disfruta muchísimo.
 
 
 
«Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.»
 
 
 
Pero esta novela no cuenta sólo con el atractivo de ser un thriller policíaco con mucho suspense y muy bien desarrollado. También la caracterización de los personajes hace que el atractivo aumente. Lejos de ser personajes planos, los de El guardián invisible son personas claramente reconocibles, que tienen sus preocupaciones, sus riñas y sus odios y que cargan con sus propios fantasmas. Sobre los demás destaca la protagonista, Amaia Salazar, de apariencia fuerte y decidida pero que se derrumba como un castillo de naipes al chocar de bruces con un episodio de su pasado que nunca llegó a cerrar. La investigación le hace remover cosas de su pasado que creía olvidadas y precisamente por eso será un caso complicado para ella. Las implicaciones personales tendrán mucho peso en la novela y es algo con lo que la autora vuelve a acertar, sumando al interés que el lector tiene por la resolución del misterio de los asesinatos el de desentrañar qué ocurrió en la vida de Amaia que no la deja avanzar.
 
El lugar donde se desarrolla, Elizondo y el valle del Baztán, también es una baza importante con la que juega Dolores Redondo. Y gana. Porque nos describe a la perfección el ambiente lóbrego y fantasmal de los bosques, las callejuelas del pueblo envueltas en bruma, la libertad que se respira en lo alto de las montañas, y logra que el lector se implique más en la novela, creando una atmósfera de suspense que no nos abandona en ningún momento. Y este entorno tan de cuento da pie una de las tramas que, a mi parecer, puede ser el punto que menos guste a un posible lector: lo mágico, lo incomprensible, lo sobrenatural. Las leyendas de la zona tienen una función principal dentro de la novela, que puede gustarnos más o menos, pero que a mi no me ha impedido disfrutarla. Me gusta conocer los mitos y creencias arraigadas de una zona y, en este caso, he podido aprender lo que es un basajaun y el mito que le rodea.  Estos tintes mágicos le dan un toque de irrealidad a la historia que no la desvirtúa sino que a mi me ha parecido que la enriquece.
 
 
 
Como ya es sabido este mes sale a la venta la segunda parte de esta trilogía, Legado en los huesos, por lo que hay algunas cuestiones personales que no se cierran porque el personaje principal seguirá evolucionando en posteriores entregas. Incluso hay algún personaje del que no se entiende muy bien su presencia en este libro, totalmente prescindible, si no pensamos en que juegue un rol más importante en la siguiente entrega. No obstante no temáis los que gustáis de historias cerradas porque el caso se resuelve de una manera totalmente sorpresiva, al menos, para mi. Ya estoy deseando ponerme con Legado en los huesos.