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domingo, 10 de noviembre de 2013

"Saber cocinar recetas de lujo a precios mini" de Sergio Fernández y Mariló Montero



 
Título: Saber cocinar recetas de lujo a precios mini
Autores: Sergio Fernández y Mariló Montero
Editorial: Espasa
Año edición: 2013
ISBN: 978-84-670-3559-9
Páginas: 216

 

Confieso que no me entusiasma cocinar, lo hago porque no tengo más remedio. No obstante, con las cuatro recetillas de andar por casa que aprendí de mi madre voy saliendo del paso y, por lo que dicen, no lo hago del todo mal. Pero me preocupa mi alimentación y la de los míos, quiero poderles ofrecer más variedad de platos que sean ricos, fáciles de hacer y económicos. Así que hace poco decidí que tenía que ampliar mi recetario y adentrarme en el mundo de los libros de cocina.

Elegir un buen libro de cocina no es fácil,  ya había comprado en el pasado otros que no llegaron a cumplir mis expectativas y que ahora acumulan polvo en un lugar apartado de mis estanterías porque no me ofrecían lo que yo andaba buscando: explicaciones claras, recetas sencillas y aplicables al día a día de una familia.

Casualmente este pasado mes de septiembre Espasa publicó un libro que me pareció muy interesante para mi propósito: Saber cocinar recetas de lujo a precios mini, de Sergio Fernández. Este es el último de una serie que se han publicado con motivo del éxito del espacio Saber cocinar dentro del magacín televisivo La mañana que presenta a Mariló Montero, coautora del libro.

El libro presentaba recetas de platos que normalmente comemos en los restaurantes pero que se pueden elaborar fácilmente en casa y por poco dinero. Conozco el programa y sé que las recetas de Sergio son fáciles así que me decidí por él, si la cosa me salía bien hasta podría traer invitados a casa. Ya me veía reuniendo a mis familiares y amigos en mi comedor y recibiendo toda clase de alabanzas por mis exquisitos platos...

Una vez el libro estuvo en mis manos pude comprobar cómo todo está pensado para la comodidad del usuario. Tiene una sencilla estructura que facilita mucho la localización de las recetas ya que se divide en tres grandes apartados: primeros platos, segundos platos y postres. Pero, además, me he encontrado otros dos apartados añadidos que me han resultado muy interesantes ya que se trata propuestas de varios menús semanales y de unos trucos de cocina de lo más útiles e ingeniosos. En muchas ocasiones la falta de planificación hace que las amas de casa nos levantemos por la mañana y no sepamos qué comida hacer para ese día, Sergio y Mariló han pensado en eso y han preparado menús variados para siete semanas con las recetas incluidas en el libro. Todo un alivio para alguien como yo que va un poco "a salto de mata".

En el apartado Mini ideas para maxi resultados nos ofrecen alternativas para utilizar aquellos alimentos que se nos van quedando por el frigorífico o en la alacena y que, normalmente, acaban yendo a la basura porque no sabemos muy bien para qué usarlos. Por ejemplo, podemos reutilizar el cordero que nos ha sobrado para hacer unas deliciosas croquetas, la fruta demasiado madura podemos convertirla en una salsa fresquita o el pan que nos ha sobrado para hacer una tarta.

Vista ya la estructura y hojeado todas la recetas sólo faltaba ponerme manos a la obra. De entre las muchas opciones me llamaron la atención varias: Dados de bacalao al vapor con ajoblanco de aguacate, atún con salsa de almejas, chuletas de cordero al mango, secreto ibérico en tiras con mermelada de naranja... Las pienso hacer todas, de momento he cocinado las que os muestro a continuación, todas muy sencillas y, según mi marido, deliciosas.

Canelones gratinados
 

Pollo al chilindrón con paja de calabaza



Arroz meloso con setas y miel
 

Vistos los resultados ahora sólo me queda ponerme con los postres: espuma de miel y canela, piruletas de chocolate y pistachos o suflé de vainilla son algunas de las propuestas que me han atraído. Pero hay muchas más y todas suenan deliciosas. En cuanto lo tenga todo controlado sólo me queda buscar cualquier excusa para reunir a mi familia y que prueben mis nuevas habilidades culinarias. Igual Saber cocinar recetas de lujo a precios mini consigue lo que no ha podido hacer nadie hasta ahora: que me aficione a la cocina. De momento, estoy deseando que Mariló y Sergio saquen el siguiente para seguir aprendiendo.
Reseña realizada para Momentos de silencio compartido por Lu de Mi mundo con dos lunas
Gracias a Espasa por facilitarme el ejemplar.

 

martes, 21 de mayo de 2013

'El alma del mundo' de Alejandro Palomas

 
Título: El alma del mundo
Autor: Alejandro Palomas
Editorial: Espasa
Año de edición: 2011
ISBN: 978-84-670-3619-0
Páginas: 325

Dicen que el violonchelo es uno de los instrumentos cuyo sonido más se asemeja a la voz humana. Un sonido grave y triste. "La voz de los perdedores", llega a afirmarse en la novela.  O de los perdidos, según se mire. Un instrumento que posee alma*, no sólo en el mas estricto sentido de la palabra. Un instrumento capaz de contener y expresar los más profundos miedos o pesares. Y es precisamente este instrumento y su música los que nos acompañarán a lo largo de las más de trescientas páginas de esta pequeña joya literaria que es El alma del mundo.  Porque, como dice la frase promocional de libro "No hay mejor música que la de un corazón afinado". Un corazón que está en paz consigo mismo y con los demás, un corazón que se comunica con otro sin necesidad de palabras.


Otto Stephens y Clea Ross, de ochenta y seis y noventa años respectivamente, llegan el mismo día a una residencia de ancianos. Ella, insolente y descarada, oculta un poso de amargura tras sus ojos vivarachos. Él, encantador y risueño, aún conserva la gallardía y apostura que tuviera de joven. Ambos eligen a Ilona, una cuidadora recién llegada y sin experiencia previa, como acompañante durante su estancia en la residencia. ¿Será casualidad que ambos exijan a la misma ciudadora?.

Este comienzo es suficiente para que el lector se quede enganchado a la lectura de esta novela cuya fuerza reside en contar una historia sencilla sobre algo tan complejo como son los sentimientos y en lo brillantemente dibujados que están sus personajes. Unos personajes que salen de las páginas para instalarse en el corazón del lector. Para siempre me llevo yo a Clea, una anciana aparentemente cascarrabias pero que esconde una gran sensibilidad y que tanto me ha recordado a otra que me dejó hace unos años. 
 
El pasado de los personajes es fundamental en esta historia de dolor y de esperanza. Un pasado con el que hay que reconciliarse para poder avanzar, un pasado "en presente continuo" al que hay que empezar a conjugar en otro tiempo verbal. Si el pasado de los ancianos es importante, aún más lo es si cabe el de Ilona, una húngara cuya vida ha estado llena de ausencias, carencias y vacíos y del que aún no se ha podido desprender. Llena de vacío, que paradoja tan dolorosa... Su trabajo como lutier para Otto, con quien compartirá tardes de conversación y faena, la ternura de su trato o la sabiduría y empatía de Clea, propiciarán que poco a poco Ilona se vaya implicando emocionalmente con este par de ancianos y rompa ese caparazón de dolor que le impide comunicarse para compartir con ellos sus temores y preocupaciones. Los tres protagonistas pronto se convierten en algo así como organismos simbiontes, sus vidas van a cobrar nuevo sentido gracias a la existencia de los otros dos. Ilona, aquella cuya misión era prestar ayuda y acompañar a los ancianos  resulta ser la que más auxilio recibe por parte de dos personas que nos dan una lección de vida, de cómo llegar a esa edad y continuar disfrutando, de que hay que mirar hacia adelante aunque lo que quede ante nuestros ojos sean apenas unos años más de vida.

"Desde la ventana, Rocío leyó en la espalda de Ilona y en la nube que la blanqueaba
que aquel cuerpo ocultaba algo, que la que miraba el mar desde abajo era una mujer
hecha de capas de cosas no dichas y no compartidas que había aparecido para
cambiar algo, porque seguramente algo cambiaba siempre allí donde llegaba.
Leyó durante unos segundos entre esos dos hombros una marea de palabras,
de gestos y de dudas enmarcados por una extraña plenitud que la puso sobre aviso
y que encendió en ella una pequeña luz de alarma. Había demasiadas cosas en el gesto
de aquella espalda, demasiadas cosas por resolver".
 
Una novela escrita con una delicada sensibilidad es lo que me he encontrado en mi primera incursión en la obra de Alejandro Palomas. Una novela que nos habla del pasado, del futuro, de secretos dolorosos largamente callados y de segundas oportunidades. Una novela que no me cansaré de recomendar.

(*) En los instrumentos de cuerda que tienen puente, como el violín, el contrabajo, etc., palo que se pone entre sus dos tapas para que se mantengan a igual distancia (RAE)

jueves, 18 de abril de 2013

'Los tres secretos del samurái', de Blanca Álvarez

 
Título: Los tres secretos del samurái
Autora: Blanca Álvarez
Editorial: Espasa
Año de publicación: 2013
ISBN: 978-84-670-1383-2
Páginas: 416

 
 

 

Sinopsis

 
En un tiempo y en un lugar en los que ser mujer era siempre una condena, una muchacha pobre y poco agraciada se sobrepondrá a su destino.
Ambientada en el Japón del siglo XVIII, Los tres secretos del samurái cuenta la historia de Tomiko, quien, siendo apenas una adolescente, marcha de su casa con el propósito de librar a su hermana pequeña de un matrimonio de conveniencia con un hombre aborrecible.
En su camino, la muchacha encuentra a seres mágicos que se ofrecen a ayudarla, aunque a cambio de un alto precio. Para salvar a su hermana, la joven decide ponerse a su merced, renunciar a su identidad y convertirse en Susanô, el samurái del dragón. Como guerrero, Tomiko vivirá innumerables aventuras y conocerá a dos hombres que marcarán su destino: el valiente Shuzai y Hanzaburo, el hijo del zorro.

 

Opinión

Me las prometía muy felices cuando empecé a leer este libro: el Japón milenario, aventuras, fantasía, samuráis, seres mágicos... Dado que todo lo oriental y lo que suene a mitología me chifla, cogí la novela con verdadero interés. Y lo cierto es que, aunque la historia de Tomiko y su promesa para salvar a su hermana es bonita, desde las primeras páginas me ha resultado totalmente predecible y algo tediosa.

- ¿A qué estarías dispuesta para salvar a tu hermana?.
- ¡A todo! -Y su cuerpo se tensó como el arco del guerrero dispuesto a lanzar la flecha
- ¿Renunciarías a tu propia felicidad?
- Mi felicidad es la de Chikako
- Bien. -Ahora los ojos de la mujer brillaban con más intensidad, surcados por diminutos hilos rojos-. ¡Te ayudaré!
Tomiko se inclinó ante la bellísima dama juntando sus manos bajo la barbilla.
- Pero mi ayuda tiene un precio.
- El que sea. -Incluida mi vida, pensó la niña.
 
Soy de esa clase de persona que considera que si puedo dejar algo claro con cuatro palabras, mejor que hacerlo utilizando cinco. Y es que, como decía el arquitecto Mies van der Rohe: menos es más. Este lema es aplicable a muchas artes, entre ellas también la literatura.  Los tres secretos del samurái me ha parecido redundante en muchas ocasiones y por eso me ha costado mucho engancharme a la historia, que creo que carece de la agilidad que hubiera sido necesaria. Tomiko, es una joven feucha que decide marcharse de casa para intentar romper el compromiso matrimonial de su bella hermana menor. En su camino encuentra a una mujer misteriosa que le ofrecerá ayuda a cambio de una promesa: deberá vivir como un hombre, un samurái, y no puede enamorarse o de lo contrario deberá entregarle a su enamorado como pago a sus servicios. Los sentimientos de la protagonista, tanto hacia su hermana, Shuzai o Hanzaburo como hacia su propia identidad como mujer oculta en una apariencia de hombre, son parte fundamental de la novela pero una y otra vez nos son repetidos por la protagonista.  Siempre es el mismo discurso, el que ya conocemos desde el principio. Este recurso estaría justificado si cada vez que se nos mostrasen los sentimientos de Tomiko se nos aportara algo nuevo, algún cambio o sutil matiz, pero en muchas ocasiones no es así y sólo sirven para rellenar páginas de escaso interés. 
 
Los tres secretos del samurái podía haber dado mucho más de sí, en mi opinión, si la autora hubiese quitado algunas cosas y potenciado otras por las que ha pasado de puntillas. También me hubiera gustado que hubiese profundizado más en algunos personajes como Kenzaburo, el arquero hijo del dios Zorro, o Kawasemi, la geisha de la Casa del Té Blanco, ya que podían haber resultado más atractivos por toda su historia pasada. Lo mismo ocurre con partes de la historia que me han parecido muy interesantes y que por las que la autora parece pasar de puntillas, como los tres años en que Tomiko recibe las enseñanzas del maestro Kamakura, sacerdote del Shinto, que son resueltos en unas pocas páginas.

La narración tiene un tono muy poético y evocador, se nota el trabajo de la autora por semejar el relato a un cuento o leyenda realmente escrito en aquella época y lugar. También es destacable la gran labor de documentación que ha tenido que hacer para lograr dotar a la historia un halo de verosimilitud. A esta tarea contribuye la descripción del vestuario, las armas, el hecho de usar palabras en japonés o las referencias a las horas del día utilizando el horario de la época. Pero dar por hecho que sabemos qué son cosas como kami, wakisashi, seppuku, cómo funciona el horario japonés tradicional , en qué consiste en juego del Go o el código de honor del samurái me ha supuesto un engorro ya que he tenido que parar la lectura para buscar información que me aclarase estas cuestiones. De acuerdo que no son cosas fundamentales para entender la obra pero yo hubiese agradecido una acotación o una explicación a pie de página.

Terminé este libro con la sensación de que la autora ha querido abarcar demasiadas cosas sin profundizar demasiado en ninguna y por eso a mi no me ha acabado de convencer. A pesar de estas pegas, creo que es una obra que puede gustar mucho al público, sobre todo juvenil, porque cuenta una bonita historia de amor prohibido, de renuncia y generosidad fraternal, de fantasía y de aventuras en una época y un lugar fascinantes.
 
 
Esta reseña se engloba dentro de la lectura conjunta organizada por el blog Libros que hay que leer.

jueves, 21 de marzo de 2013

'Arroz de Palma', de Francisco Azevedo



Autor: Francisco Azevedo
Título: Arroz de Palma
Editorial: Espasa
ISBN: 978-84-670-0781-7
Páginas: 364




A principios del siglo XX la joven Palma junto con su hermano José Custódio y su esposa Maria Romana, deciden abandonar su Portugal natal para buscar un futuro mejor allende los mares, en las fértiles tierras brasileñas. Cien años después, su hijo mayor Antonio nos narra la historia de esta familia, en cuya felicidad desempeñó un papel importante un elemento cuasi mágico: el arroz que la tía Palma recogió el día de la boda de su hermano.

Antonio, un anciano octogenario, a lo largo de toda una vida ha atesorado muchos recuerdos que guarda con cariño. Algunos de ellos es capaz de rememorarlos como si acabaran de ocurrir. Flashbacks y reflexiones íntimas de un hombre que ha llegado a un punto en su vida en el que puede echar la vista atrás con la tranquilidad de quien ya ha vivido mucho y, sobre todo, ha hecho las cosas bien. Reminiscencias que, como él mismo explica, puede que no se refieran a los hechos más importantes de su vida pero sí son los que más le han marcado. Su padre trabajador y cabezota, su madre protectora, sus tres hermanos "antónimos", la hacienda de don Avelino. Pero sobre todo recuerda vivamente los relatos de la tía Palma; ella sentada la cuarta silla, él de piernas cruzadas en el suelo, embelesado.

La familia de Antonio no es muy diferente de una familia normal. Unos padres trabajadores, unos hermanos más o menos afines, una tía que vive con ellos. Cuando la familia crece, y el núcleo familiar se va deshaciendo es cuando surgen los problemas. Las relaciones cambian con la entrada en escena de nuevos miembros. Y hay que saber lidiar con todo eso, hay que saber cuándo ceder y cuando no dar el brazo a torcer. Demasiados factores. La familia "es un plato difícil de preparar", son muchos los ingredientes de los que disponemos y hay que saber combinarlos en su justa medida para que el guiso nos quede a pedir de boca. Basta con que nos pasemos un poquito con la sal o nos quedemos cortos con el aliño para que lo que podía haber resultado un suculento manjar resulte algo difícil de digerir. Y esto no se aprende es un día, en la vida y en la cocina, el error es la base del aprendizaje. Envidias fraternales, malos entendidos, rivalidades insanas, silencios que se enquistan y que agrandan la dificultad de conjugar con éxito todos los elementos. Pero en la familia de Antonio cuentan con un ingrediente secreto y sobrenatural que les ha ayudado a establecer los cimientos de una familia sólida, algo en lo que está depositado todo el amor y las ilusiones de la familia: el arroz que la tía Palma recogió en la boda de José Custódio y Maria Romana.

La tía Palma es el personaje más entrañable y atractivo de esta novela. Una mujer de fuertes convicciones, soltera por elección, siempre atenta con los suyos, a escuchar sus problemas y a contar una buena historia. Una mujer inteligente, que no da puntada sin hilo e inflexible en sus decisiones y creencias. Un personaje en el que se podía haber profundizado más si no fuera porque al autor no le interesaba centrar el foco de atención en una sola figura sino que quería darnos una visión global de una familia, como otra cualquiera, con sus problemas y sus rencillas, con sus afectos y alegrías.

"Hermana del padre es realmente triste. Es el caso de la tía Palma.
Decía que no había nada más anodino en las relaciones de parentesco
que ser la tía, hermana del padre. Argumentaba que entre primos y primas,
cuñados y cuñadas, aún podemos tener fantasías sexuales, bromas prohibidas...
Pero tía por parte de padre es un ejercicio de humildad que, en el Juicio final,
el Creador habrá de tener en cuenta. (...) La solución fue hacer de madre."

En cuanto al estilo, lo primero que nos llama la atención al comenzar a leer Arroz de Palma es el uso de frases nominales o con el verbo elíptico. Una manera muy provocativa y sugerente de escribir que hace que la lectura no sólo sea muy ágil sino que transmita la sensación inmediatez, de que lo que leemos son verdaderamente los pensamientos y reflexiones más íntimos de alguien que habla consigo mismo al hacer memoria de algunos pasajes de su pasado. Los hijos como lección que nos da la vida, la teoría de las lágrimas y otras secreciones como forma de purificación, la nostalgia de tiempos pasados, los avances del tiempo presente, son algunas de las reflexiones que se hace Antonio conforme va avanzando en su relato de la historia de su familia. Esta forma de escribir de Francisco Azevedo me ha parecido todo un acierto y ha hecho que disfrute muchísimo la novela.

"Yo aquí en la hacienda. Yo aquí en la cocina, cuatro y poco de la mañana.
Isabel aún duerme, el sol se retrasa. Yo aquí, un viejo de ochenta y ocho años.
Para los más jóvenes, el Abuelo Eterno, el que no tuvo comienzo no tendrá fin,
el que vino al mundo con esta cara arrugada. Yo aquí, con delantal blanco,
picando hierbas aromáticas. Preparo la comida familiar."



Las escasas pinceladas de realismo mágico, que suponen la acción del arroz sobre el matrimonio de José Custódio y Maria Romana, primero, y el de Antonio después, me han recordado un poco a Como agua para chocolate de Laura Esquivel. El poder sobrenatural del arroz da a la narración un ligero matiz alegórico, pero son tan pocas las veces que éste aparece que la historia no llega a perder autenticidad o veracidad. El arroz más bien se convierte en un mito, el símbolo de algo que todos desean, la felicidad y la fertilidad, en el amplio sentido de la palabra, de la que disfrutaron sus padres. El arroz, convertido pues en metáfora, puede tornarse un objeto de discordia entre la familia. Un escollo, un nudo que sólo se desatará con cariño y voluntad. Al fin y al cabo, todas las familias tenemos nuestro arroz de Palma particular ¿no creéis?.

Reseña realizada para Momentos de silencio compartido por Lu de Mi mundo con dos lunas

Gracias a Espasa por facilitarme el ejemplar.

 
 

jueves, 31 de enero de 2013

'La vida a veces' de Carlos del Amor




Título: La vida a veces
Autor: Carlos del Amor
Editorial: Espasa
ISBN: 9788467008869
Edición: 2013
Páginas: 248




La vida a veces es un libro que estaba deseando leer y ahora, una vez leído, me quedo con las ganas de que Carlos del Amor decida continuar con su faceta de contador de historias. Cuando veo las noticias en la televisión siempre me espero al final para ver con qué me sorprenderá hoy ese periodista de sonrisa cálida y voz envolvente en su pieza cultural. En algo más de un minuto Carlos del Amor me descubre una película que hay que ver, una exposición curiosa o un autor desconocido. Como el niño que aparece en la preciosa portada del libro, busca lo extraordinario en lo cotidiano. Este libro que hoy os traigo va en esa misma línea.

 
La vida a veces son veinticinco relatos pero bien podían haber sido tantos como lectores disfruten de ellos, y es que cuántas historias habrá dignas de recordarse que no llegarán nunca ver la luz... Estos veinticinco relatos merecen perder el anonimato en las que se refugiaban, como un juguete olvidado en el fondo de un baúl, para robarnos una sonrisa o provocarnos alguna lágrima furtiva porque de todo tiene que haber en esta vida.

 
Cuenta el autor que en un principio este libro se iba a titular algo parecido a "Fuera de cobertura", algo así como la cara b de las noticias, porque en él aparecen historias que normalmente no acaparan los titulares de los periódicos ni tienen cabida en las crónicas de los telediarios. Son historias muy humanas, sobre hechos cotidianos y protagonizadas por personas normales, héroes del día a día que afrontan las pruebas que les pone la vida pero a los que nadie se acerca para ponerles la medalla y hacerse la foto, de esos que te puedes cruzar en el portal o coincidir en la parada del autobús.

Una vida que cabe en un trastero, besos que esperan en un aeropuerto, un olor que te devuelve algo más que un simple recuerdo, alguien que se sube a las alturas para ver las cosas con perspectiva, una idea que está pero no quiere salir, corazones que no están pero que se emocionan, minutos que valen por toda una vida, la primera frase de un libro...  Son pequeños detalles que Carlos del Amor ha ido encontrando en su camino y a los que decidió dar voz,  poner negro sobre blanco para brindarnos este pequeño regalo para el alma, estos relatos llenos de ternura, de crudeza, de felicidad, de emoción, en definitiva, de vida.  Pequeños relatos, por su extensión no por la grandeza de lo que cuentan, que nos demuestran que la vida a veces no tiene por qué escribirse con letras mayúsculas para ser más vida, que en los detalles pequeños puede haber mucha más autenticidad que en las crónicas de los hechos más sobresalientes.

 
Narrados con el peculiar estilo que caracteriza al autor como periodista, La vida a veces es un libro para sentir y paladear. Veinticinco relatos que logran conmover al lector y que comienzan con el relato de un escritor que decide "darse una vuelta por la vida para ver si la vida le devolvía unas cuantas páginas" y acaba con unas hojas en blanco que esperan ser completadas con el nuestro propio, ese que creemos que merece ser recordado, para que de esta manera seamos coautores de esta vida que a veces puede ser tantas cosas...

La vida a veces es tan breve
y tan completa que un minuto
-cuando me dejo y tú te dejas-
va más aprisa y dura mucho.
Fragmento del poema "La vida a veces" de Jaime Gil de Biedma

Gracias a Espasa por haberme proporcionado el ejemplar.
Reseña publicada en el blog Momentos de silencio compartido
 


 


viernes, 15 de junio de 2012

Reseña: La sonrisa de las mujeres - Nicolas Barreau

Lo primero que me llamó la atención de este libro fue su portada, es de esos que, aunque no sepas de qué va sabes que quieres leerlo. Una buena portada, atractiva y sugerente hace mucho por que un libro destaque sobre los demás, y a veces, es decisiva  a la hora de comprarlo. Con esta me pasó eso, sólo ver la Torre Eiffel al fondo ya hace que mi atención se centre en ella. Y si además te lo venden como un libro que "te hará feliz" o "el libro que está enamorando a Europa" qué mas puedes pedir.
Bueno, pues yo pediría un poco más.  Os explico...


Ficha técnica

Título: La sonrisa de las mujeres

Autor: Nicolas Barreau

Editorial: Espasa

Formato: 15 x 23 cm.

Encuadernación: Rústica con solapas

PVP: 19,90 €



Lanzamiento: 10/01/2012

ISBN: 978-84-670-3713-5

Número de páginas: 272

Género: Narrativa

Sinopsis





Para Aurélie Bredin, una joven y atractiva cocinera, las casualidades no existen, está segura de ello. Regenta, desde hace algún tiempo, el restaurante de la familia, Le Temps des Cerises, un pequeño local con manteles de cuadraditos blancos y rojos en la calle Princesse, a dos pasos del Boulevard Saint-Germain. En ese restaurante, el padre de Aurélie conquistó el corazón de su futura mujer gracias a su famoso menu d'amour.

Y es allí, siempre rodeada del perfume del chocolate y la canela, donde Aurélie ha crecido y ha encontrado consuelo en los momentos difíciles.
Pero ahora, después de un desengaño amoroso, ni siquiera su incurable optimismo y la acogedora calidez de la cocina de su infancia consiguen consolarla.
Una tarde, más triste que nunca, Aurélie se refugia en una librería. Allí encuentra casualmente una novela titulada La sonrisa de las mujeres. Intrigada, comienza a leerla y descubre un pasaje del libro en el que aparece ella misma y su restaurante. Sorprendida por este regalo inesperado, decide contactar con el autor para darle las gracias. Pero la tarea es todo menos fácil. Cada intento de conocer al escritor —un misterioso y esquivo inglés— es torpedeado por André, el editor que ha publicado la novela. Aurélie no desfallece y cuando finalmente lo consigue, el encuentro será muy distinto de lo que se esperaba. Más romántico y nada casual.

Leyendo este libro no puedes evitar imaginarte una comedia romántica de esas a las que la industria del cine nos tiene acostumbrados del estilo chico conoce a chica, chico miente a chica para conseguirla, chico se mete en un lío del que debe intentar salir sin perder a chica. ¿Os suena el argumento no?. Hay miles de ejemplos a lo largo de la historia del cine, incluso creo que ya están preparando la adaptación de la novela a la gran pantalla y no me extraña, Hollywood huele las buenas oportunidades a kilómetros. 

Con este sencillo argumento el reto es hacer algo que sorprenda. Las historias de amor gustan a muchos lectores pero hay tantas que tienes que hacer que la que vas a contar sea especial. Como un buen cocinero, profesión que ejerce Aurélie, el escritor debe combinar los ingredientes sacando el máximo partido de ellos para que el plato salga a pedir de boca. Aunque se parta de unos elementos ya conocidos por el lector: chica abandonada, chico negado al amor, enamoramiento, malos entendidos que enredan la historia, la típica amiga de la protagonista que le da consejos... el reto es combinarlos de manera original y sacar lo mejor de cada uno para que el todo salga para chuparse los dedos. Y yo no diría que haya cumplido con este objetivo pero el resultado ha sido bastante digno. 

La sonrisa de las mujeres ha resultado ser una comedia ligera, fresca y bonita, de esas que a cualquier chica (seamos sinceras) nos gustaría protagonizar. Logra engancharte y que quieras saber de qué manera el protagonista deshará el entuerto.

Si todo ello, además, lo aderezamos con unos toques de comida francesa (el autor nos da al final las recetas se su menu d´amour) y contamos el encanto que nos añade contar con París, ciudad del amor, como marco donde tiene lugar el romance, el éxito está prácticamente asegurado.


Pero lo que más me ha gustado de este libro no ha sido la historia de amor , que me parece una más entre tantas, ni ese punto de partida tan prometedor en el que Aurélie se reconoce como la protagonista de un libro escrito por un misterioso autor inglés. Lo que más me ha gustado ha sido, sin duda alguna, que gracias a sus páginas he vuelto a pasear por la ladera del Sena, por el barrio de Sant-Germain-des-Près, por la Ile Saint Louis y sus pequeños cafés y librerías. He visitado la Torre Eiffel y los escaparates decorados con motivos navideños del Boulevard Saint Germain. He ido de compras a las Galerias Lafayette y he visitado la última morada de artistas como Wilde, Delacroix, Chopin, Molière, Balzac, o Morrison en el cementerio Pere Lachaise. Tantos sitios y recuerdos maravillosos que su lectura se me ha hecho muy amena y evocadora.

El problema para que el libro no me termine de convencer reside en que la historia es totalmente predecible. Aunque hay giros que te sorprenden y es muy entretenida, siempre eres consciente de cuál va a ser el final y eso, al menos en mi caso, le quita aliciente al libro. Además, se centra mucho en los dos personajes principales y he echado en falta que profundizara más en personajes secundarios que hubieran dado más de si, como Jacquie, el jefe de cocina de Aurélie, que es un viejo cascarrabias con un corazón enorme, Bernardette, amiga de la protagonista, una especie de super woman moderna que siempre tiene soluciones para todo, o la madre de André y la señora Dinsmore, que apenas salen y que son personajes que reclamaban más páginas y le hubieran dado un poco más de sustancia a la historia.

En fin, nada nuevo bajo el sol. Una lectura amena para las tardes calurosas de este verano. Por cierto, si decidís leerla os aviso que hay un spoiler del final de La elegancia del erizo, así que si no lo habéis leído, y pensáis hacerlo, que sea antes de leer La sonrisa de las mujeres.

Lo mejor: volver a París.
Lo peor: la predictibilidad.
Te gustará si: eres un romántico/a empedernido.
Ni se te ocurra si: odias saber cómo va a acabar el libro.