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jueves, 6 de septiembre de 2012

'Las horas oscuras', de Juan Francisco Ferrándiz


Esta reseña pertenece a una lectura conjunta en la que he participado y que ha sido organizada por Carmen del blog Carmen y amig@s, Marina del blog El devorador de libros y Tizire del blog El lado frío de mi almohada. Chicas, ¡¡muchas gracias por organizarla!!


Ficha Técnica


Título: Las horas oscuras

Autor: Juan Francisco Ferrándiz

Editorial: Grijalbo



Encuadernación: tapa blanda

PVP: 21,90 €

Lanzamiento: 17/05/2012

ISBN:  9788425347917

Número de páginas: 656

Género: Narrativa



Sinopsis

Cuentan los ancianos que hace mucho, mucho tiempo, cuando el mundo se estremecía por temor al inminente fin del milenio, un forastero llegó a las brumosas tierras de Irlanda con una misteriosa misión. Dicen que ese hombre, un monje atormentado y valeroso llamado Brian de Liébana, huía de unos malvados caballeros de tez pálida y alma oscura, cuyo nombre nadie osa pronunciar en voz alta sin santiguarse... Los más viejos afirman que Brian y sus compañeros, sabios religiosos venidos de todo el continente, se atrevieron a reconstruir el monasterio de San Columbano, antaño escenario de una cruel matanza. Y aunque algunos juran que profanar esas ruinas supuso el inicio de todas las desgracias, otros opinan que fue la presencia intramuros de una hermosa mujer celta lo que desató la ira de Dios... Pero si hay algo que nadie niega en esa isla de cielo gris y abruptas costas es que la muerte consiguió traspasar los muros del monasterio y extenderse por los senderos del bosque cual preludio del apocalipsis. Que una mano asesina, certera e impía, se cobró la vida de muchos inocentes, y que, durante largos meses, druidas y monjes, nobles y plebeyos vivieron atrapados bajo un denso manto de miedo y de sospechas...Ésa es la leyenda dejad que os cuente ahora la verdadera historia...


Opinión

Corre el año 996, muchos cambios están haciendo de Europa una zona convulsa y turbulenta en la que el ambiente creado por el hambre, las guerras o las epidemias parece ser el caldo de cultivo idóneo para que proliferen aquellos que atemorizan a la población con que el temido Fin del Mundo anunciado en el Apocalipsis de San Juan llegará con cambio de milenio. En este contexto social arriba a las costas de Irlanda (un lugar donde el cristianismo que arribó de la mano San Patricio convive con las antiguas creencias celtas, sus dioses, mitos y druidas) un misterioso monje que, pese a venir de Hispania, no desentona con el paisaje. Brian de Liébana es un personaje que guarda más de un secreto y que tiene la firme determinación de reconstruir el monasterio de San Columbano, un lugar que antaño fue arrasado por los vikingos y que oculta algunos misterios entre sus muros. Su propósito, que tiene que ver con un códice de gran valor, debe permanecer oculto ya que hay fuerzas malignas, los strigoi, que procurarán que su empresa fracase causando el dolor y la destrucción por donde pasan.

Brian será ayudado en su misión por varios frates, entre los que destaca el hermano Michel, un anciano monje que parece compartir sus secretos. Michel y su discípulo Guibert se encargan de copiar e iluminar textos antiguos (una técnica muy laboriosa y complicada)  y el resto de frates colaboran en la construcción de una biblioteca que los albergue. La vida en el monasterio sólo se ve alterada por la presencia de Dana, una joven celta a la que Brian salva de la muerte y hacia la que siente una especial atracción. Esta joven será sin pretenderlo pieza clave en el devenir de los acontecimientos. Cuando una serie de muertes ocurren en el monasterio Brian se verá obligado a elegir entre su misión o su corazón.

Las horas oscuras nos envuelve desde la primera página en los paisajes naturales de Irlanda, un lugar  de costas escarpadas y profundos bosques, un lugar brumoso y sombrío, mágico y sobrenatural, plagado de leyendas y supersticiones. Un ambiente idóneo para encuadrar esta enigmática historia que, al igual que la bruma se dispersa por la mañana, poco a poco se va aclarando ante nuestros ojos y que nos atrapa sin remedio.

"Dejad que la esencia celta de vuestra sangre guíe vuestro corazón en las horas
 oscuras y comprenderéis por qué todos los forasteros creen que Irlanda es mágica"

Bosque irlandés

La historia comienza planteándonos múltiples interrogantes algunos de los cuáles sólo podremos desentrañar al final del libro. Un final muy logrado, que une todas las piezas y que nos deja sorprendidos. No quiero desvelar demasiado del libro para que el posible lector no pierda la capacidad de asombro ante el paisaje, las historias personales, los giros de los acontecimientos... Quienes busquen en Las horas oscuras una novela histórica no quedarán defraudados. Las creencias celtas, los druidas de los bosques, los enigmáticos túmulos funerarios, las supersticiones, la vida en los monasterios, las luchas internas entre reyes locales por el control de la isla, todo conforma un contexto histórico coherente tras el que se nota una ingente labor de documentación, que nos hace trasladarnos sin problemas del siglo XXI al X con el sólo hecho de pasar una página.

A quienes les atraigan las aventuras también las encontrarán en este libro. Brian de Liébana y el resto de frates son expertos luchadores, algo no muy común entre los monjes bien es cierto pero ellos nos son monjes al uso, por lo que la acción está asegurada. Tampoco falta el amor en esta obra, he de decir que la parte que se me ha antojado más floja, los sentimientos entre Brian y Dana bien se hubiesen podido expresar más claramente aunque esto no es óbice para que la histoira resulte apasionante.

The book of Kells

Pero sobre todo, Las horas oscuras narra la universal lucha entre el bien y el mal, simbolizada aquí en lucha por la conservación de los textos clásicos. El bien aspira a conservar el conocimiento para generaciones venideras y el mal ansía tenerlo sólo para sí y su propio beneficio. En este caso las fuerzas del bien están integradas por los frates que siguen el espíritu de Casiodoro: una corriente inventada por el autor que toma nombre de un personaje real que en el siglo IV fundó el monasterio de Vivium en el que sus monjes se consagraban a la corrección y copia de textos antiguos para preservarlos del olvido. Estos monjes estarán dispuestos a luchar hasta sus últimas consecuencias por defender sus ideales.

El mal está encarnado por los Scholomantes, una especie de logia cuyo alumno más aventajado, o strigoi, es Vlad Radú, un personaje con un gran poder mental y prácticas vampíricas cercanas a las de otro Vlad que conocemos como Drácula. Los strigoi utilizan el miedo para conseguir sus fines, un miedo real y metafórico, que influye en sus víctimas y las hace doblegarse a sus intereses. El poder que se ha ejercido a través de el miedo ha sido patente a lo largo de los años. El  miedo sirve para contener a las masas, para dominarlas, el que es capaz de generarlo tiene el poder y a lo largo de la historia de la Humanidad ha sido utilizado no sólo por los personajes más abominables de la historia sino por la misma Iglesia en su conjunto, esa que proclama encarnar el bien.

La lucha, pues, entre Brian y Vlad Radú no es sólo un pugna personal, simboliza el eterno conflicto entre quienes buscan el conocimiento y los que pregonan el oscurantismo. Las luces y las sombras. Las horas oscuras ha sido solamente la primera batalla de una guerra que, de momento, no tiene fin y que se advierte vaya a tener continuación en segunda entrega. 

"Los hombres reparan los tejados de sus casas porque saben que 
regresarán los días grises, la humedad y las tormentas. Haced 
siempre caso a la gente de Irlanda, es sabia y su sangre es vieja".