Título: El día antes de la felicidad
Autor: Erri de Luca
Editorial: Siruela
Año de edición: 2009
ISBN: 978-84-9841-294-9
Páginas: 132
Esta es una de esas historias que tanto me gustan. De esas historias pequeñas de personajes insignificantes pero de las cuales podemos extraer grandes lecciones. Don Gaetano es el portero de un edificio de viviendas de Nápoles en los años cincuenta. Bajo su mirada pasan a diario gran cantidad de personas cada cual con su bagaje de vivencias a cuestas. La experiencia en el trato con la gente ha hecho que don Gaetano desarrolle la capacidad de leer el pensamiento de las personas, es de esos que saben lo que te pasa sólo con mirarte. Y eso es lo que le paso con el protagonista de esta historia de iniciación y paso a la madurez, un joven, del que desconocemos su nombre así como él desconoce su origen. Huérfano de apenas dieciocho años que vive sólo en un cuartucho del edificio y tiene por única compañía los libros que le presta el librero don Raimondo y las partidas a la escoba que siempre pierde ante don Gaetano pero que disfruta por los relatos de la guerra que cuenta el portero. Precisamente será este último quién vele por el protagonista en ese verano en el que sufre la transición de la niñez a la edad adulta, a quien le transmita el legado de sus recuerdos y aprendizaje como una preciosa herencia.
Comprendí que mi miedo era tímido, para salir al descubierto necesitaba estar solo.
Allí, por el contrario, estaban los ojos de los niños por debajo y los de ella por encima.
Mi miedo se avergonzaba de salir. Se vengaría más tarde, por la noche en la cama a oscuras,
con el susurro de los fantasmas en el vacío.
Como cuenta el protagonista, nunca se ha sentido parte de nada, de una familia, de una comunidad e incluso de una ciudad, Nápoles, que se alzó contra la ocupación alemana y plantó cara orgullosa tal y como le cuenta don Gaetano en sus historias. Nunca ha sabido quienes eran sus padres, ni por qué lo abandonaron. Siempre se ha sentido un trozo suelto, desarraigado. Por eso tuvo que luchar para ser admitido como uno más en entre los muchachos y en clase era el único lugar donde no se sentía solo. Vive siempre esperando que ese día sea el último de soledad, que sea el "día antes de la felicidad".
Los relatos de don gaetano me abrían los oídos. Su voz metálica entraba a pellizcar
los nervios de la imaginación. Así podía probar el pan de la primera hornada de harina blanca,
ver los ojos de la viejecillas trastornados ante el soldado negro, hojear entre los dedos el papel impreso del dinero nuevo que sustituía a las liras.
Escuchar a don Gaetano me hacía testigo vicario de su tiempo.
El verano de su dieciocho cumpleaños ocurrirán muchas cosas, pero eso tendréis que averiguarlo vosotros, no seré yo la que os lo destripe. Un judío que vivió escondido años atrás en el edificio, una viuda necesitada de sexo, una niña en una ventana que vuelve a recuperar el tiempo perdido, situaciones que ya no tienen vuelta atrás, todo tendrá lugar ese verano en el que por fin el protagonista conoce lo que es la felicidad y aprende lo duro que es el camino hacia la madurez.
Erri de Luca ha conseguido en muy pocas páginas crear una historia completa. Con unos trazos firmes y claros dibuja unos personajes que notamos cercanos, como si fuesen de carne y hueso. Y no sólo son los personajes, también crea una atmósfera que nos envuelve de manera que parece que estuviéramos pisando el patio de vecinos del edificio napolitano, como si paseásemos el puerto y oliésemos el salitre del mar y escuchásemos el sonido del agua chocar contra los barcos pesqueros o mirásemos al horizonte y viésemos el Etna imponente y amenazante. Un autor con el que pienso repetir, no me cabe la menor duda.
