Ficha técnica
Título: Balzac y la joven costurera chica
Autor: Dai Sijie
Colección: Narrativa
Editorial: Salamandra
ISBN: 978-84-7888-650-0
Núm. pags.: 192
Tipo edición: Rústica
PVP: 14,50 €
Sinopsis
Dos adolescentes chinos son enviados a una aldea perdida en las montañas del Fénix del Cielo, cerca de la frontera con el Tíbet, para cumplir con el proceso de «reeducación» implantado por Mao Zedong a finales de los años sesenta. Soportando unas condiciones de vida infrahumanas, con unas perspectivas casi nulas de regresar algún día a su ciudad natal, todo cambia con la aparición de una maleta clandestina llena de obras emblemáticas de la literatura occidental. Así pues, gracias a la lectura de Balzac, Dumas, Stendhal o Romain Roland, los dos jóvenes descubrirán un mundo repleto de poesía, sentimientos y pasiones desconocidas, y aprenderán que un libro puede ser un instrumento valiosísimo a la hora de conquistar a la atractiva Sastrecilla, la joven hija del sastre del pueblo vecino.
Opinión
Balzac y la joven costurera china ha sido para mí todo un descubrimiento. Es de esos libros que consigue dejarte una dulce sonrisa dibujada en los labios a pesar de desarrollarse en un momento y unas circunstancias tan duras como las de la China del Maoísmo. Y es que, a pesar de tener tintes autobiográficos, lejos de incidir en las penalidades a las que tienen que sobreponerse los protagonistas, Dai Sijie vuelve la vista atrás para contarnos una historia en la que el sufrimiento se ha teñido de aventura y la crueldad ha sido embellecida con los adornos del amor, el humor y la nostalgia.
En los años 60 y 70 del siglo pasado, el régimen comunista de Mao persiguió todo aquello que supusiera conocimiento y capacidad de cuestionar las cosas, por lo que los hijos de intelectuales eran considerados reaccionarios y obligados a pasar por una especie de trabajos forzados en aldeas del país para su "reeducación". Por supuesto, cualquier libro que oliese a occidente o a ideas contrarias al régimen estaba prohibido. El protagonista, el propio Sijie, junto a su amigo Luo, hijo de un reputado dentista, es enviado a la montaña Fénix del Cielo, a una aldea cuasi medieval cercana al Tíbet, durante la llamada "Revolución Cultural". Con escasas esperanzas de volver a sus anteriores vidas en la ciudad junto a sus padres, los dos protagonistas serán obligados a los más degradantes trabajos y tendrán que soportar situaciones que pondrán en peligro sus vidas. Sólo su capacidad para contar historias, que les permite visitar el cine de la ciudad para luego contar las películas a los aldeanos, y su despertador, que atrasan o adelantan a su conveniencia, ponen un poco de color a esta vida tan gris. Pero el descubrimiento de una maleta clandestina con libros de autores occidentales y la aparición en sus vidas de la hija del sastre de la aldea vecina, una chica de belleza sólo comparable a su gran incultura, traerán la ilusión a sus vidas y las cambiarán para siempre.
Toda la dureza de la vida en el campo es fielmente retratada en este libro pero desde el punto de vista de quien posee el don de la juventud, la rebeldía y la ingenuidad. Balzac y la joven costurera china rememora con un tono ligero y a veces nostálgico los recuerdos del propio autor. Dai Sijie no sólo da testimonio de unos hechos históricos sino que hace un sutil alegato a la libertad de conocimiento y a las bondades del sistema occidental. Pero sobre todo nos habla de dos despertares: el despertar de la madurez de sus protagonistas y el despertar espiritual que suponen los libros para ellos. La lectura de autores como Balzac, Flaubert, Gogol o Melville les hará soñar y fantasear con otras vidas y otras culturas. Su experiencia en la aldea hará que dejen de ser niños pero les dejará la huella indeleble del amor por los libros y el saber.
"- Qué sientes ¿Ganas de llorar de alegría?
- No. Solo siento odio.
- También yo. Odio a todos lo que nos han prohibido estos libros."
Toda la novela está rodeada de una gran belleza, no sólo por lo evocador del paisaje, con sus altas montañas desde donde se atisba todo un paraíso de vegetación, sino también por los valores que nos transmite y su manera delicada y bienintencionada de hacerlo. Con una prosa sencilla pero muy visual el autor logra transportarnos a las altas montañas chinas, que respiremos su limpio aire y padezcamos con sus protagonistas. Pero en medio de ese ambiente tosco de las aldeas de campesinos, que no conocen lo que es un violín, no han visto una película en su vida o un simple despertador les parece el avance más maravilloso desde el invento de la rueda, hay lugar para la sensibilidad, el amor más ingenuo y la amistad más incondicional. Y todo ello será posible gracias a dos cosas: los libros de Balzac y otros escritores occidentales y una joven costurera, hermosa y soñadora que queda admirada por las vidas que ofrecen esos libros.
"Me zambullí en el poderoso río de aquellos centenares de páginas.
Era para mi el libro soñado: al acabar de leerlo, ni la maldita vida
ni el maldito mundo volvían a ser como antes"
.jpg)